Drake ha obtenido una victoria en su batalla legal contra Universal Music Group (UMG), que le permite avanzar en su investigación sobre ciertos documentos relacionados con el contrato de Kendrick Lamar. En una reciente audiencia en Nueva York, la jueza Janette Vargas rechazó la solicitud de UMG de pausar el proceso de descubrimiento, lo que significa que el equipo de Drake podrá acceder a información relevante, incluidos correos electrónicos y comunicaciones internas de la compañía.
La disputa surge en medio de una demanda de Drake, quien argumenta que UMG ha estado manipulando las métricas de éxito de sus canciones. La juez ha decidido que el descubrimiento debe continuar mientras se tramita la moción de UMG para desestimar el caso, programada para una fecha futura. Esto permite a Drake y su equipo profundizar en los contratos y las prácticas de la industria, incluyendo posibles irregularidades en el manejo de sus proyectos musicales.
Aunque no se han especificado los documentos exactos que se buscan, se sospecha que el equipo de Drake está interesado en explorar los términos del contrato de Kendrick Lamar con UMG. La inquietud radica en si se revelará información que podría implicar prácticas poco éticas dentro de la industria musical. Sin embargo, críticos del proceso advierten que, si no se encuentran pruebas de irregularidades, Drake podría quedar en una posición desfavorable.
UMG argumenta que el proceso de descubrimiento es prematuro y que abrir sus libros podría establecer un precedente para otros artistas, obligándolos a hacer lo mismo. La situación plantea interrogantes sobre la transparencia en la industria musical y los métodos utilizados para promover a los artistas.
La atención ahora se centra en cómo esta batalla legal podría afectar tanto a Drake como a otros artistas bajo el mismo sello discográfico. Con el tiempo, se espera que esta situación arroje luz sobre las prácticas de la industria y el verdadero impacto que tienen en la carrera de los artistas.